Hago memoria, intento recordar el principio. Recuerdo una posadera de gratis y depués, a Manolo tendiéndome un rastrillo mientras me entrevistaba. La entrevista no la recuerdo, sólo el recuerdo del recuerdo tantas veces recordado entre risas cómplices recuerdo.
Más de doce años, dice el calendario. Tremendo impostor.
Porque cuando descubro algo que ya sabía tú me escuchas sollozar que los gatos no se suicidan.
Porque te quiero.
Que sean muchos más.