
Quiero atravesar un año luz de plomo, adentrarme sin vacilar más allá de un horizonte de sucesos y lograr después escapar. Tengo un pequeño caballo y puedo llevarte a Sirio, la brillante y cruel, tan rápido como la luz, como el neutrino que la supera, hijos de las estrellas persiguiendo una polvorienta línea de serpientes y flores de fuego.
Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. Apocalipsis.Juan